Análisis de Manos

Juego GTO vs Juego Explotativo

Un ejemplo práctico con 4♠4♦

En esta mano de un torneo 6-max online recibimos 4♠4♦ en el botón. Las ciegas están en 700/1.400 con ante de 175.


El jugador en UTG abre a 2.800 fichas (2bb) y decidimos pagar desde el botón, quedando un bote heads-up de 8.225 fichas (5,87bb).

Flop: 7♦7♥3♠ — El rival pasa. Apostamos 4.200 fichas (3bb), un 51 % del bote. El call del rival lleva el bote a 16.625 fichas (11,87bb).

Turn: T♦ — El rival vuelve a pasar. Apostamos 7.000 fichas (5bb), un 42 % del bote. El rival se retira y nos llevamos 17.150 fichas (12,25bb) sin enseñar cartas.

¿Qué dice el GTO?

Según la simulación en GTO Wizard:

  • En flop: con 44 en BTN frente a open de UTG, el solver apuesta solo ~30 % de las veces (mayormente tamaño 2,35bb) y checkea el 70 % restante.
  • En turn (T♦): tras haber apostado flop y recibido call, el GTO checkea este combo el 99 % de las veces y prácticamente nunca apuesta.

¿Qué hice yo?

Yo opté por apostar flop y barrelear turn.

  • Desde el punto de vista GTO, esta línea es una desviación clara.
  • Desde el punto de vista explotativo, mi lectura era que el rival tenía un rango capeado post flop que incluía muchos Ax y que podía sacar valor de este tipo de manos y forzar un fold en el turn con frecuencia.

Reflexión

El juego GTO nos da una estrategia equilibrada: check en flop la mayoría de las veces y casi nunca un segundo barrel con esta mano en turn. Quizá sea óptima en términos teóricos y permita ganar la mano en el showdown, pero también supone dar cartas gratis y, en mi opinión, sacar poco valor de los A-high que pueda llevar el rival.

El juego explotativo, en cambio, me llevó a seguir apostando: por la debilidad percibida en su línea y por mi lectura de su rango.

Y sí, te puedes preguntar: ¿y si en su rango tiene ATx? Pues claro que puede tenerlo. Sin embargo, si revisamos los rangos de open raise desde UTG en 6-max, muchas veces ATo no entra y ATs solo algunas veces, así que los combos que realmente preocupan se reducen.

Este ejemplo muestra cómo una mano puede jugarse de forma “incorrecta” según GTO y aun así resultar rentable si la lectura de la situación es acertada. La clave está en saber cuándo y por qué desviarse del plan teórico.

Análisis de Manos, Estrategia de Póker

Farol rentable OOP: un paso más en mi evolución

Durante mucho tiempo, jugar fuera de posición era un agujero en mi juego, ya no te digo farolear como en esta mano.


O evitaba por completo estos spots, regalando la iniciativa, o me metía sin un plan claro y acababa tirando fichas. Hay manos que, más allá de las fichas que sumas, te confirman que tu trabajo de mejora está dando frutos. Esta es una de ellas.

Abro desde UTG+1 con K♥ Q♠ a 2bb con unas 60 ciegas. Un jugador en CO paga. Nos vamos al flop con un bote pequeño, pero con una mano que puede conectar muy bien.

El flop es T♠ J♠ 2♣. Es un board que favorece bastante a mi rango: overpairs, AQ, KQ, ATs… además, con KQ aquí tengo escalera abierta y posibilidad de backdoor de color. Apunto fuerte: ~60% del bote. El rival paga. Nota: aquí quizás el tamaño de apuesta es excesivo.

En el turn cae un 6♥, carta que no cambia demasiado la historia. Sigo presionando con un segundo barrel. En retrospectiva, podría haber apostado algo menos (35–45%) para dejar más espacio a un bombazo en el river, pero en el momento mi objetivo era mantener la presión. Me vuelve a pagar.

El river trae un T♦, una carta ideal para polarizar: congela muchas manos medias, reduce dos pares a simples trips, y deja a mi rival con muchas manos que solo ganan a faroles. Aquí meto el golpe final, casi el bote. El rival piensa… y foldea.

Por qué funcionó

  • Historia coherente desde flop hasta el river.
  • Outs para mejorar.
  • Bloqueadores: con KQ evito que el rival tenga parte de sus calls más fuertes.

Pequeños ajustes que haría

  • Flop: bet en flop un poco más pequeño (50%) para mantener más manos en el rango rival y seguir presionando después.
  • Turn: algunas veces reducir tamaño para que el river pueda ser incluso un overbet en runouts tan buenos como este.
  • Para triple barrel puro, KQ sin ♠ sería todavía mejor: bloquea menos faroles fallidos del rival y aumenta la fold equity en el river.

Conclusión:
Fue un farol rentable y bien estructurado. Antes, fuera de posición y sin ligar, probablemente me habría rendido. Ahora, con un plan y una historia clara, me siento cómodo empujando hasta el final.

El plan lo planee desde el flop, vi mi mano y entendí que era una mano para convertir en farol rentable.

Mi propia historia

Escuelas de póker: mi experiencia real

He estado en varias escuelas de póker a lo largo de este tiempo.
Creo que son buenas y funcionan, pero también, en mi opinion, hay otras opciones para aprender.

He cogido información de unas y otras, he compartido manos, libros y otros recursos con amigos, y he aprendido enfoques interesantes.

Pero hay algo que me pasa tanto en el póker como cuando hago formaciones en mi trabajo: según quién te esté hablando, te contará una forma diferente de entender y jugar un spot.
A veces eso enriquece… y otras veces me confunde más que otra cosa.

No estoy diciendo que las escuelas sean malas, de hecho, sigo apuntado a una porque creo que siempre ayuda. Eso sí, la uso bastante menos de lo que debería: veo algunos vídeos, leo los foros o grupos y me centro sobre todo en los aspectos que más me cuestan, ahora mismo el juego deepstack o el juego fuera de posición (OOP).

Personalmente, disfruto más leyendo libros, revisando manos por mi cuenta y estudiando a mi ritmo. Soy así, aunque no digo que sea lo mejor para todo el mundo.

Además, me gusta mucho la informática y, con la nueva era de la IA, he creado mi propio coach de póker.

De esto ya hablaré con más en detalle en el futuro pero os puedo asegurar que al nivel que este coach analiza y te detalla una mano dudo que llegue un ser humano, y no, no tiene tantos errores como muchos piensan.

Recuerda: toda información es EV+.

La clave está en filtrar y quedarte con lo que realmente encaja en tu juego.

Estrategia de Póker

Los programas que uso para estudiar póker.

Y cuales prefiero.

A lo largo de este tiempo he probado muchas herramientas: GTO+, HRC, Flopzilla, GTO Wizard, Snowie…
Todas tienen su valor, pero al final me quedo con un kit de estudio más reducido y enfocado:

HRC o ICMIZER
No solo para trabajar ICM y spots de push/fold, sino también para:

  • Analizar manos específicas
  • Estudiar juego preflop
  • Revisar situaciones de chip EV
  • Mejorar mis rangos
  • Analizar torneos completos después de jugarlos

Flopzilla
Herramienta imprescindible para el trabajo de rangos y su interacción con distintos boards.
Me ayuda a entender qué manos conectan realmente y cómo adaptar mi estrategia.

PokerTracker 4
Es mi herramienta actual para registrar y analizar sesiones. Antes utilizaba Holdem Manager 3 y, siendo honesto… me gustaba más.

GTO Wizard (puntual)
He pagado varias veces una suscripción mensual para estudiar tamaños de apuesta, especialmente overbets, faroles y bloqueadores.
Es ideal para ver en segundos cómo cambia la estrategia según el runout.

También he usado GTO+ y Snowie, pero creo que no se trata de acumular programas, sino de exprimir bien los que realmente usas.

Pregunta:
¿Cuáles son tus herramientas favoritas para estudiar póker?

Mi propia historia

Amistades tóxicas en póker: lo que suman… y lo que restan.

¿Es el póker un mundo hostil?

Antes de volver a jugar, no lo sentía así. Pero claro… cuando hay dinero en juego, todo cambia.

Nunca había pisado un casino ni participado en este tipo de torneos en vivo. Ahora, un tiempo después, puedo decir que me he apartado de mucha gente, he dejado de lado a otros… y apenas escucho a nadie.

Soy una persona introvertida, pero me gusta conocer gente y descubrir quién hay detrás. En el póker lo intenté (y lo sigo intentando) para crecer, compartir y mejorar. Pero la realidad es que el ambiente muchas veces es hostil, a veces directamente tóxico y, en otras ocasiones, simplemente inadecuado para mis objetivos.

Desde que retomé el póker, soy oyente habitual del programa semanal Marca Póker. Hace no mucho, un episodio me hizo ver con claridad que, en este juego —como en la vida— hay que alejarse de las personas que no suman, de aquellas que te roban energía en lugar de recargártela.

En este tiempo me crucé con gente que compartía algo “por lástima” o con cierto aire de superioridad. Recuerdo a un jugador muy bueno que me dijo:

“Te contaré algo porque me caes bien, pero no se lo digo a todo el mundo.”

No entraré en la mano exacta, pero estábamos analizando un spot con una lectura de rango que, en mi opinión, era muy precisa. Yo le comenté:

“Si tenemos esa lectura, ¿para qué pagar postflop? Si confiamos en nuestro análisis, lo lógico es foldear.”

La conversación terminó ahí, sin más. Ese día entendí que, a veces, compartir no es realmente compartir: es marcar territorio o alimentar el ego.

Otras veces encuentras a gente que lleva toda su vida jugando al póker y no entiende que estudies, que te prepares, que quieras avanzar y llegar más lejos esforzándote. Recuerdo a un jugador veterano decirme:

“El póker es así: cuando las cartas salen, salen. Y cuando no quieren nada… aquí la suerte es clave.”

Todos los que amamos este juego sabemos que el póker no es solo suerte… ¿o no?

También están los que dominan todas las palabras técnicas que al principio me sonaban a arameo. Ahora ya entiendo muchas, pero algunos te hablan en clave y luego sueltan que “al póker no se juega ni GTO ni explotativo”. Entonces… ¿a qué jugamos?

Está el que ofrece “coaching gratis” en la mesa, el que te pregunta tu ABI antes incluso de tu nombre o el que quiere ver tu gráfica. Vamos, que les importa bien poco quién eres.

Y, por último, el clásico más común: el llorón. El que siempre dice que las cartas nunca le caen a él. Aquí me pregunto: si estás jugando a un juego matemático y tienes un 80% de ganar o unas odds de 5 a 1… ¿no es lógico que, a veces, pierdas?

El entorno importa, y mucho

En póker, como en cualquier disciplina, las personas que te rodean moldean tu mentalidad. Si estás rodeado de quejas, victimismo o ego, tarde o temprano eso se filtra en tu juego.

No se trata de ser elitista ni de aislarte del mundo, sino de elegir bien a quién escuchas y con quién compartes tiempo y manos. Busca gente que celebre tus logros, que te rete con respeto, que se alegre de tus avances y te ayude a mejorar.

Después de todo este tiempo, solo mantengo conversaciones de póker con un amigo mucho más experimentado que yo. Me escucha, me reta, me ayuda, pero sobre todo lo hace con respeto y con auténticas ganas de que crezca mucho más. Siempre me dice:

“Pronto te llegará tu momento.”

Al final, este juego ya es lo bastante duro como para cargar con energías negativas. Elige bien tu círculo: tu mente y tu bankroll te lo agradecerán.

Análisis de Manos

Faroles: El punto ciego más difícil de mi juego

A veces es más fácil identificar un value bet o un fold correcto que reconocer un buen spot para farolear.

Este es uno de los aspectos que más me cuesta mejorar, o me constaba, identificar cuando era buena mano para convertirla en farol.

¿Qué es un farol?

Un farol es una apuesta que no busca valor, sino hacer que el rival foldee una mano mejor. Es una herramienta esencial para equilibrar nuestro juego y ganar manos sin llegar al showdown.

Farolear no es apostar al tuntún.
Es contar una historia creíble, aprovechar bloqueadores y representar fuerza real.

¿Cómo se construye un buen farol?

1. No tienes showdown value:
Tu mano no gana si te pagan, así que apostar es tu única forma de ganar.

2. Tienes bloqueadores relevantes:
Cartas en tu mano que reducen la probabilidad de que el rival tenga manos fuertes (por ejemplo, tener un J bloquea AJ, tener el ♠ bloquea colores, etc.).

3. El runout es favorable:
Algunas cartas hacen que sea más creíble que tú tengas una mano fuerte (como un color o una escalera).

4. Tu línea es coherente:
Tu secuencia de acciones (check, bet, overbet…) debe contar una historia lógica para que el rival crea que llevas una mano fuerte.

¿Por qué es tan difícil verlos?

Porque en el momento real:

  • Dudamos de si nos van a pagar
  • No siempre identificamos los bloqueadores que tenemos
  • Nos falta práctica para pensar en rangos y líneas completas
  • A veces simplemente no sabemos si nuestra mano debería rendirse o pelear el bote

Un ejemplo práctico

Veamos una situación, fijémonos en las imágenes, donde GTO Wizard muestra cómo una mano como J9s desde la BB puede convertirse en farol con una gran overbet en river:

Después de check flop y bet en turn, el solver elige apostar 32bb en river con J9s.

¿Y cómo se llega ahí?

Flop checkeado, turn con una apuesta media, o ligera overbet, y en el river… boom:
una gran apuesta con una mano que no tiene valor al showdown, pero que bloquea combos clave del rival y puede forzar folds.

Detalle curioso…

Fíjate en la primera imagen, esta mano, que puede parecer débil y pasiva, en realidad ¡ni siquiera debería haberse jugado así!


GTO Wizard sugiere que J9s es un 3bet preflop en este spot contra open del CO.
Es decir, ni debería haber estado en este runout. 😅

💬 Y tú…

¿Usarías J9s para farolear en este river?
¿Sueles encontrar spots de farol en tus sesiones o te pasa como a mí, que muchas veces no los ves hasta que los revisas?

Mi propia historia

Y despues del podio, meses de divagar.

Después del podio, no vino ninguna racha buena.
Vinieron meses de estudio, de jugar bastante, de revisar manos… y de perder.
No se si eran por malos beats o por manos locas simplemente no llegaban los resultados.

Cometía errores. Aprendía. Y volvía a cometerlos, entiendo que esto es el proceso, me notaba algo mejor en algunas decisiones, más fino en ciertos spots… pero el balance seguía siendo negativo. Sentía que avanzaba en círculos.

Hubo días en los que me preguntaba si estaba realmente progresando o si solo estaba disfrazando los mismos fallos de siempre con palabras más técnicas.
No fue una etapa fácil, pero no me rendí.

Porque algo dentro de mí sabía que estaba en una fase clave, probablemente la mas dura pero sin duda la mejor para crecer. Seguí jugando, analizando, corrigiendo.
A veces con más ganas, otras solo por disciplina, poco a poco, sin darme cuenta, algunas cosas empezaron a encajar.

No fue de golpe, fue más bien una sensación distinta al jugar. Más claridad, más calma. Más momentos donde sentía que estaba tomando buenas decisiones incluso sin ganar la mano, me sentía confiado, me sentía mas seguro.

Creo que este maravilloso juego te pone a prueba una y otra vez, te dejara en la lona, simulando un ring, y serás tu quien decida si sigues peleando o te rindes.

Estrategia de Póker

¿Qué parte del juego es más importante estudiar en póker?

En mi caso, lo primero que hice fue aprender bien la parte preflop, estudiando con solvers y programas los rangos de apertura e incluso mejorando mi lectura de los rangos de los rivales. Tener esa base me ayudó a evitar muchos errores antes de que la mano se complicara.

Con el tiempo me centré más en el juego short stack, sobre todo en momentos post cierre de registro, cuando el dinero ya está en juego o casi, como la preburbuja o ya dentro de premios. Ahí las decisiones tienen un impacto enorme y cada ficha cuenta.

En los últimos meses, y sobre todo en torneos importantes, me he dado cuenta de que me cuesta más y me siento más explotable cuando juego deep. En torneos de dos días, por ejemplo, el Día 1, con stacks muy profundos, es el que más me cuesta manejar.

Al final, no se trata solo de estudiar, sino de saber qué estudiar en cada momento de tu evolución como jugador. Lo importante es identificar tu punto débil actual y trabajar sobre él, porque eso es lo que más rápido se traduce en mejoras reales en la mesa.

Y tú, qué parte del juego estudias más en este momento? Cuéntamelo en los comentarios, quiero leer tu experiencia.

Mi propia historia

Del cero al podio… y la trampa del ego.

Cuando me senté en aquella primera mesa de torneo no recordaba mucho de todo lo que hace unos años estudiaba, rangos, posiciones, estructuras o dinámicas en vivo.
Mi experiencia previa venía del póker online y de partidas callejeras, rentables sí… pero muy alejadas del juego real y técnico de hoy. El póker de hace casi 30 años no tiene nada que ver con el actual.

Ese primer día me pelaron rápido. Me lo tomé con calma. Pero unas semanas después volví al mismo casino, jugué un torneo de un solo día… y quedé 3.º.

Obviamente, me vine arriba. Había leído, repasado conceptos, estudiado situaciones y recuperado sensaciones. Pero también entendí algo muy importante: el póker a veces te engaña. Te deja ganar justo lo suficiente para que te creas invencible. Y eso, en el fondo, es una trampa que te hace vulnerable.

Por suerte, vengo del deporte de élite. Y allí aprendí una lección que también aplica en las mesas: ni eres tan malo cuando pierdes, ni tan bueno cuando ganas.

Después de ese resultado, seguí entrenando, revisando manos, ajustando errores y poniendo los pies en el suelo. Porque si algo tengo claro es que en este juego, como en el deporte, la constancia y el pensamiento crítico son más valiosos que cualquier racha.

El póker te pone a prueba a cada paso. Pero si sabes quién eres, y por qué estás ahí, es mucho más difícil perder el rumbo.

Mi propia historia

Volver a las mesas

Cuando volví a jugar al póker por primera vez en muchos años, decidí ir aun casino, fue mi primera vez en un casino y sí… me pelaron. Literalmente. Pero también fue el comienzo de algo importante.

Como muchos, empecé a jugar siendo joven, con unos 18 años, o quizás menos. En aquellos tiempos, el póker de cinco cartas era lo típico en las reuniones entre amigos, hasta que descubrí el maravilloso mundo del Texas Hold’em. Ahí empezó todo: libros, foros, manos mal jugadas y algún que otro “run” glorioso que nunca se olvida, sobre todo en cash, por entonces jugaba pocos torneos.

Pero con el tiempo me fui alejando del juego. No porque no me gustara, eso nunca cambio, sino porque el entorno que me rodeaba no veía el póker con buenos ojos. Y eso, aunque uno no lo quiera, pesa.

Durante años lo dejé de lado. Pero la vida da vueltas, y con el tiempo todo cambia. Encontré el momento adecuado y tocaba volver, sin idea de nada, sin haber jugado nunca en un casino pero era mi ilusión. Y un día volví a sentarme en una mesa de póker, esta vez no era con los amigos, conocidos, o en el bar del pueblo, era en un casino y era en vivo. Nervioso, sí. Oxidado, también. Pero con una ilusión enorme.

No gané, ni siquiera me acerqué a premios. Pero recuperé algo más importante: las ganas de jugar con cabeza, de estudiar, de mejorar y de disfrutar el proceso.

Esta entrada es solo el comienzo, si has pasado por algo parecido, o estás empezando ahora, espero que esta web te sirva para no sentirte solo en el camino.

Bienvenido a SmartyFishes. Nos vemos en las mesas… o en el próximo post.